Participo en el concurso de Blogueros Cocineros de Canal Cocina

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Ensalada de huevas de merluza

Con el verano encima y aunque este año el calor nos esté dando una tregua, lo que apetece son platos frescos, sencillos de preparar y sobre todo sabrosos.

Las huevas de pescado son una excelente fuente de proteínas que podemos tomar calientes (rebozadas y fritas, en curry…) templadas o frías como en este receta de ensalada.

Una vez limpias, lo primero que haremos será cocerlas en agua caliente con sal, unos 20 minutos, (podemos añadirle unas hojas de laurel, o mejor aún unas algas secas para que le den sabor). 

Yo las cuezo tal cual y solo envuelvo en film transparente, como si fuera un caramelo, aquellas que se han roto. El resultado es un cilindro como éste:

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Una vez cocidas las dejaremos enfriar para que sea más fácil cortarlas y las podremos añadir a nuestra ensalada.

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 Lechuga, tomate, cebolla y lo que nos apetezca. Una vinagreta de cítricos (me gusta más la acidez del limón que la del vinagre) un poquito de sal en escamas y a disfrutar.

Curry indio con carne de cordero y carne de puchero (de res)

Jackys Leckereien

El día de la madre preparé un curry indio con carne de cordero y carne de puchero que estaba para chuparse los dedos. Para aquellos que no les guste la carne de cordero, pueden reemplazarla por carne de puchero. Aunque debo decir que a mi hermano no le gusta la carne de cordero y se la comió sin darse cuenta. Hasta mi madre se sorprendió al escuchar que llevaba carne de cordero.

Para aprox. 6 personas necesitáis:

600 gr. de paletilla de cordero
600 gr. de carne de puchero
4 patatas grandes
2 cucharadas soperas de Curry en polvo
50 gr. de pasta de curry “Panang” (podéis encontrarlo en un Asia Shop – Son sobrecitos violetas)
3 cebollas grandes
1 cucharada sopera de jengibre fresco, rallado
1 lima, jugo y ralladura
2 cucharaditas de azúcar
500 gr. de Tomate Pelati en lata (cortado y pelado)
300 gr. de Yogurt natural

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Hamburguesas aloqueñas en pan de pita y salsa de yogur

Las hamburguesas no tienen porqué ser siempre iguales, el aliño y la mezcla de carne picada admite muchos sabores siempre que estén equilibrados.

Aqui va una receta diferente versionando el relleno de las “pastelas” árabes.

1/2 k de carne picada

1/2 cebolla 

1 vasito de pasas

Miel

Comino molido

Cúrcuma

Ras el hanout

Sal 

Pimienta

Copos de chile

Canela

Huevo

Harina de garbanzo (o cualquier otra que tengamos)

Pan rallado

Picamos la cebolla y la cuando el aceite esté caliente la echamos en la sartén, bajamos el fuego, salamos y cuando empiece a estar transparente, incorporamos la carne picada.

En un vaso metemos las pasas y las hidratamos, con agua (si no queremos alcohol) o con otro tipo de bebida que nos guste, en mi caso con un poquito de vino de oporto.

Removemos la carne y vamos incorporando las especias: el comino, la cúrcuma, los copos de chile, la pimienta, la canela, sal de nuevo si hiciera falta, cúrcuma, un poquito de ras el hanout. El ras el hanout realmente es una mezcla de especias, lo tienen en muchos supermercados o en tiendas de comida árabes, no es caro y da ese sabor característico de la cocina árabe.

Removemos la carne y la especias, dejamos que se mezclen los sabores y cuando el olor nos lo diga (cuando huela “rico” vaya) añadimos las pasas, con el vino en donde se hidrataban y un chorrito de miel. Removemos de nuevo y pasados unos minutos vamos probando, ahora nos toca jugar con las especias hasta que encontremos nuestro sabor.

Dejamos que se termine de hacer la carne, apagamos el fuego y dejamos que se temple.

Cuando haya bajado la temperatura añadimos una cucharada de harina de garbanzo (vale cualquiera, pero ésta le da un toque de garbanzo verde muy interesante), un huevo y pan rallado para dar consistencia, luego mezclamos.

Hacemos las hamburguesas al modo tradicional (una albóndiga que iremos aplastando) freímos y la metemos dentro de nuestro pan de pita caliente abierto por la mitad con unas hojas de lechuga, unas rodajas de tomate y salsa de yogur.

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Para la salsa de yogur necesitamos:

Un par de cucharadas de yogur (quién lo hubiera dicho)

Ajo en polvo (o picado muy fino)

Eneldo

Aceite de oliva

Sal

La preparación es sencilla, en un bol mezclamos todos los ingredientes 🙂 y ya está

Echamos un poquito de salsa en la hamburguesa y listo

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Sanatorio “aloqueño” 1: Pollo analgésico al limón

Unos investigadores del Centro Médico de la Universidad de Nebraska (EE UU) parece ser que han dado la razón a aquellos que afirmaban que el “caldo de pollo” era bueno para combatir los síntomas del resfriado. ( Si tenéis interés en saber un poco más podéis consultar este enlace de la revista Muy Interesante http://www.muyinteresante.es/salud/preguntas-respuestas/iel-caldo-de-pollo-combate-el-resfriado )

Según el estudio, para que este caldo sea efectivo ha de llevar pollo, cebollas, patatas, zanahorias, nabos, perejil, sal y pimienta y los ingredientes deben cocinarse durante al menos una hora.

He de confesar que las visitas a la farmacia no me gustan, siempre tengo la sensación de que los virus campan a sus anchas mientras esperas a que te atiendan y que además estos tienen tiempo de sobra para hacer lo que quieran gracias a esa virtud tan habitual entre los dolientes de contar al mancebo o al farmacéutico de turno su mal, y de paso su vida, así que evito pisarlas todo lo posible.

Son muchos los alimentos habituales en nuestra nevera que pueden ayudarnos a aliviar dolencias leves, la cebolla, los cítricos, la zanahoria, el ajo, el apio, no solo nos aportan vitaminas si no que además tienen propiedades desinfectantes, diuréticas, depurativas, etc.

Un resfriado primaveral me hizo pensar ¿por qué no aprovechar la comida para curarnos y más ahora que incluso la universidad de Nebrasca lo avala?

Pues bien, aquí os presento el primero de los platos “aloqueños” terapéuticos al que llamaré “Pollo analgésico al limón”

Ingredientes: 

1 pollo troceado

1 cebolla grande

3 zanahorias

2 patatas

1 tomate

1 ajo

1/2 limón 

1 chile chipotle

Vino de Oporto (opcional) 

Asafétida

2 hojas de laurel

Sal, pimienta 

Picamos la cebolla entera en juliana, el tomate en dados, la zanahoria en rodajas, el chipotle en trocitos, pelamos los ajos, salpimentamos el pollo y lo vamos poniendo en el cazo cuando el aceite esté caliente. Una vez dorado lo retiramos e introducimos las verduras que hemos picado, echamos un poquito de sal y lo dejamos “sudar”.

Tapamos y lo dejamos hasta que la cebolla esté transparente.

En ese momento volvemos a introducir el pollo, removemos, dejamos que se mezclen los sabores unos minutos y echamos un chorrito de vino de Oporto (o de Jerez o del que tengamos a mano) dejamos que se evapore el alcohol, añadimos media cucharadita de asafétida, un par de hojas de laurel, cubrimos con agua, tapamos de nuevo y dejamos cocer, al menos unos 45 minutos a fuego lento.

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Aunque en otras ocasiones os he comentado que prefiero que las verduras en los guisos tengan una textura crujiente, en este caso me da igual que la zanahoria cueza más, de este modo se integrará en la salsa junto a la cebolla y el tomate, pero la patata la añadiremos cuando lleve unos 20 minutos o media hora de cocción para que no se deshaga. 

Cortamos un limón por la mitad y lo exprimimos directamente

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Dejamos pasar el tiempo atendiendo a tapar o destapar en función de lo caldoso que queramos nuestro guiso y la patata será la que nos diga cuando está listo, en ese momento apagamos el fuego, dejamos reposar de 5 a 10 minutos y ¡a disfrutar mientras nos reponemos de nuestro resfriado!

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Por cierto, a no ser que queramos, no hay que repetir la toma cada ocho horas 🙂

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Huevo, farinato y scamorza ahumada

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Hola aloqueños 🙂 no pensaba que subiría esta receta al blog, pero…. una imagen vale más que mil palabras. La cocina aloqueña no tiene porqué ser sana y frugal, a veces caprichos como éste te pueden alegrar un día.

La receta es fácil, unos trozos de farinato (gracias Juanjo) en la sartén caliente, a modo de grasa y con más sabor que cualquier aceite que podamos encontrar, un huevo, unos minutos de paciencia y…

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Si rompemos el farinato cuando ya esté caliente y en ese momento echamos el huevo, ambos se unirán en una simbiosis perfecta a medio camino entre los huevos rotos y los revueltos.

Lo ponemos sobre una rebanada de pan, colocamos encima unas lonchas finas de queso – en este caso scamorza ahumado – dejamos que se funda y ponemos una segunda rebanada de pan encima.

La yema se romperá en la boca cuando lleguemos al centro de nuestro sandwich… no tengo palabras pero creo que se me han caído dos lagrimones en ese momento

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Disfrutad aloqueños, disfrutad 🙂

Embutiendo legumbres 3; butifarra de garbanzos

Pues dicho y hecho, con la butifarra de garbanzos termina (de momento) la trilogía de las legumbres.

El sabor de los embutidos se lo dan fundamentalmente las especias que se le incorporan en su preparación. Para la elaboración de la butifarra la pimienta blanca es fundamental, así que necesitaremos:

– Garbanzos

– Pan

– Harina de garbanzo

– Pimienta blanca

– Pimienta negra

– Laurel en polvo

– Sal ahumada

– Ajo

– Piñones

Cocemos los garbanzos y cuando están listos en una sartén salteamos en una sartén unos ajos, piñones y pan 

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Lo unimos todo y trituramos

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Removemos y añadimos a la pasta pimienta blanca, pimienta negra, un poquito de perejil, laurel en polvo, sal ahumada (vamos probando) y si hace falta para dar consistencia, harina de garbanzos (así todo queda en casa)

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y el proceso habitual, enfilmamos, cocemos durante 20 minutos nuestros embutidos, pinchamos para sacar el aire y lo dejamos enfriar en la nevera al menos un día y… 

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Marcamos en la sartén y a disfrutar de nuestra butifarra 

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Buen provecho aloqueños